La responsabilidad de ser padres
Convertirse en padres es una responsabilidad que a muchos pudiera parecerle fácil. Sin embargo, es esta una de las tareas más difíciles que enfrenta un ser humano. Sobre todo porque traer una persona al mundo entraña una dosis tremenda de amor, educación y respeto hacia los demás. Dejamos de ser solo dos, para convertirnos en uno, ya no importa tanto lo que nos suceda, es mayor el riesgo que asumimos ante una responsabilidad que una vez que se adquiere tiene implícita en sí riesgos, sufrimientos, decepciones pero también muchas satisfacciones.
El tema de esta reflexión es muy importante, porque versa sobre la responsabilidad que tienen todos aquellos que por decisión voluntaria o por azahares de la vida disfrutarán o disfrutan del milagro de la concepción. Un padre no es cualquiera, dejas de vivir tu vida para que todo gire entorno a la vida del pequeño que cada día crece más y al que debes educar con principios y valores.
Es por ello que tener un hijo no puede ser resultado de un error o producto a una fiesta de la que no recuerdas nada. Tener un hijo debe ser una acción planificada, responsable que involucra a ambos miembros de la pareja y no solo a la madre como se tiende a creer.
Por eso reflexiona antes de tener un hijo y crea las condiciones precisas para que su nacimiento se produzca en un entorno favorable de amor, tranquilidad y respeto.
