A propósito de un 14 de marzo igual y diferente
Es 14 de marzo y olvidamos por un día lo que el resto del tiempo nos angustia. Pasan a un segundo plano, se engavetan en las trastiendas de lo pendiente, las dificultades materiales, tan agobiantes todavía y la rabia que demasiado a menudo nos generan las “fuentes” negadas a decir, a evaluar, a rendir cuentas, no al medio -que sólo media-, sino a sus públicos, a quienes se deben y nos debemos, porque al fin todos somos receptores, incluso las fuentes y los periodistas.
Leer más