Desde el corazón de Pinalito
“Trabajar duro por algo que amamos se llama pasión”. Este es el sabio proverbio que identifica a los pobladores del Consejo Popular Pinalito, asentamiento ubicado en los entornos rurales del municipio Julio Antonio Mella en Santiago de Cuba. Para el visitante resulta una experiencia única transitar por sus caminos agrestes y ser testigo de la hospitalidad de su gente. El característico relieve de elevaciones irregulares, su clima y biodiversidad, hacen de esta demarcación un espacio integral para el desarrollo de la actividad agroindustrial y agropecuaria.

Así lo demuestra el Complejo Productivo “La Julia”, entidad que desde su surgimiento en homenaje al cumpleaños 90 del Comandante en Jefe Fidel Castro Ruz, labora en función de buscar mayores resultados y calidad en los alimentos. “En nuestra instalación contamos con una lechería vacuna, una caprina, un cebadero ovino, una conejera y una finca para la elaboración de alimento animal. Para nosotros es un orgullo realizar esta obra por los recursos que aporta al municipio y a la provincia. Las plantas para el consumo animal que aquí se cultivan constituyen productos alternativos ante la difícil situación del país.” Señaló Odalis Cámbara González, trabajadora de la entidad.

Raúl Fuentes Álvarez hace de los terrenos de “La Julia” un recurso indispensable para el trabajo agrícola y pecuario en la región. Este joven de 32 años ha consagrado su vida al campo desde temprana edad: “El Complejo abarca 52 hectáreas, 10 de ellas dedicadas a la siembra, y el resto al potrero-pastoreo. Acá el trabajador debe tocar la tierra, sentirla en sus manos, prepararla, llegar a ella para poder explotar todo su potencial y que nos ofrezca todo lo que necesitamos.”
Con la labor de hombres y mujeres que oscilan entre los 30 y 70 años, estos espacios dedicados a la siembra de plantas proteicas como la moringa y la tithonia, los pastos y forrajes, garantizan el suministro para el ganado que posteriormente beneficiará a la población y a sectores tales como el turismo, la salud y la educación. El impacto que este territorio genera en la economía del municipio y la provincia se manifiesta a través de su excelente rendimiento y eficiencia en la producción de alimentos.

Garantizar la educación de los infantes es también otra de las prioridades en este Consejo Popular. La escuela primaria rural Emilio Pope Zayas, perteneciente a la localidad “El Way” de Pinalito, constituye un ejemplo de laboriosidad y entrega en medio de su intrincado entorno. “El centro escolar atiende a los niños del programa “Educa a tu hijo”, y se les inculca los valores patrios de la responsabilidad, honestidad y solidaridad. Los preparamos hasta sexto grado donde posteriormente egresan para la segunda enseñanza. Tenemos un total de siete aulitas, 80 estudiantes, 19 maestros y 24 no docentes. A pesar de ser este un Consejo Popular rural poseemos los medios necesarios como tienen los niños de cualquier escuela del país para la calidad de aprendizaje y formación integral”. Expresó Gilmaris Durruty Álvarez, Directora del centro.

Pinalito avanza tal y como dicen sus habitantes, sin prisa pero sin pausa, en aras de elevar sus resultados desde el corazón de una comunidad que desborda pasión por el trabajo.
Texto y Fotos: Carlos J. González
